"Son las 11 pm, hoy todavía puedes comer carne, a partir de las 12 pm ya no". Esta frase me sacudió hoy.
Por un lado, extrañé las costumbres de mi mamá, con ella no habría comido carne desde el lunes, ya que estamos en la Semana Santa. Pero aquí es diferente: únicamente se abstienen de comer carne el jueves y el viernes de la semana Mayor. Desde chiquita he seguido esta costumbre y cuando me he acordado a tiempo, también me he abstenido. Sin embargo, en ocasiones anteriores ya lo había reflexionado y finalmente hoy algo me sacudió. ¿Cuál es el objetivo de no comer carne? ¿Puedo destruir mi medio ambiente, dejar de convivir con mi familia, desear que las vacaciones terminen por lo mal que se portan mis hijos, pasar junto a mis vecinos o familiares sin saludarlos, y todos los etcéteras que se nos puedan ocurrir, pero NO comer carne me exculpa de todos mis errores? No creo que esa haya sido la intención de Jesucristo, hace más de 2 mil años. Quizás el estar ahora tan lejos de mis padres y hermanos me hace ver las cosas desde otra perspectiva; una vez más siento que estoy en contra de muchas costumbres adoptadas sin reflexionar acerca del origen real de las mismas.
Sé que no soy perfecta, sé que cometo muchos errores y sé que uno de mis pendientes en este mundo lo tengo con una mujer con quien debería reanudar las buenas relaciones para que mi entorno cercano fluya en mejor armonía.
De igual manera, considero que sería mucho más benéfico y productivo, cambiar la abstención de comer carne por algo que sea realmente valioso. Así como intentamos purificar nuestro organismo físicamente ingiriendo productos más naturales, creo que deberíamos considerar también la opción de purificar nuestro ser interior. Quizás es mucho más difícil ver hacia adentro pero considero que a Dios le agradaría más ver en su hijo a una mejor persona espiritual en vez de saber que su hijo no comió carne el jueves y el viernes santos.
jueves, abril 09, 2009
sábado, abril 04, 2009
De vacaciones
Viajar es una de las actividades que realizo frecuentemente desde que tengo memoria. Desde los 10 años soy una constante viajera y afortunadamente disfruto mucho de los viajes, sean cortos o largos. El de hoy estuvo premiado por uno de los atardeceres más hermosos que he visto en Yucatán: el astro rey dando los últimos rayos de luz que creaban un matiz de bellas tonalidades en el cielo.
Al final, poder darle un beso a mamá al llegar a su casa generalmente es una bendición pero hoy no pudo darse pues la casa estaba vacía. Mañana el destino del viaje es otro. Otro destino y otro medio de transporte me recuerdan la teoría de la relatividad de Einstein, en 2 horas recorrí hoy 160 kms y mañana en el doble de tiempo recorreré unos 2,000 kms. Las ansiadas y merecidas vacaciones ya están aquí y me dispongo a disfrutarlas. ¡Bienvenidas sean! Y empiezan bien con el Adigmático Rally Toro.
Al final, poder darle un beso a mamá al llegar a su casa generalmente es una bendición pero hoy no pudo darse pues la casa estaba vacía. Mañana el destino del viaje es otro. Otro destino y otro medio de transporte me recuerdan la teoría de la relatividad de Einstein, en 2 horas recorrí hoy 160 kms y mañana en el doble de tiempo recorreré unos 2,000 kms. Las ansiadas y merecidas vacaciones ya están aquí y me dispongo a disfrutarlas. ¡Bienvenidas sean! Y empiezan bien con el Adigmático Rally Toro.
jueves, abril 02, 2009
De estudiantes a estudiantes
La motivación propia de un estudiante o de un grupo de estudiantes siempre será un buen motivo de inspiración. ¡Gracias Jesús!
Ya ha transcurrido la cuarta parte de este año y apenas me he dado cuenta de esto, me gusta mirar hacia atrás y ver el camino andado, aunque algunas veces no me tomo el tiempo necesario para hacerlo, razón por la cual este espacio frecuentemente resulta un tanto olvidado por mi. Alguien dijo por ahi que cuando uno hace lo que más le gusta, el tiempo parece transcurrir más rápido. Alguien más opinó que conforme las personas crecemos más, los días se convierten en un porcentaje cada vez más pequeño del tiempo transcurrido en nuestra vida y por eso parecen transcurrir más rápido. Lo cierto es que, queramos o no, el tiempo pasa... para bien o para mal. Y ésto último depende de cada quien.
Bueno, pero continando con los estudiantes, uno de los cuales fue mi motivo de inspiración hoy, son precisamente ellos quienes a menudo también forman parte del arcoiris de donde se van tomando las tonalidades de la vida. Justamente la semana pasada me sentía un tanto decepcionada de un grupo de estudiantes con los que ni aún premiando con chocolates, dulces, películas, porras y demás, he logrado motivar. Los veo demasiado confiados y nada comprometidos con su formación académica. Eso es realmente preocupante para mí y por más que me he ocupado de ellos aún no veo logros palpables. Espero que pronto me den una sorpresa tal como me la ha dado hoy su representante alumno, quien se ha tomado un poco de tiempo para invertirlo en redactar, esa difícil actividad para algunos pero que frecuentemente se vuelve indispensable, casi en cualquier actividad.
¡Enhorabuena Jesús!
Ya ha transcurrido la cuarta parte de este año y apenas me he dado cuenta de esto, me gusta mirar hacia atrás y ver el camino andado, aunque algunas veces no me tomo el tiempo necesario para hacerlo, razón por la cual este espacio frecuentemente resulta un tanto olvidado por mi. Alguien dijo por ahi que cuando uno hace lo que más le gusta, el tiempo parece transcurrir más rápido. Alguien más opinó que conforme las personas crecemos más, los días se convierten en un porcentaje cada vez más pequeño del tiempo transcurrido en nuestra vida y por eso parecen transcurrir más rápido. Lo cierto es que, queramos o no, el tiempo pasa... para bien o para mal. Y ésto último depende de cada quien.
Bueno, pero continando con los estudiantes, uno de los cuales fue mi motivo de inspiración hoy, son precisamente ellos quienes a menudo también forman parte del arcoiris de donde se van tomando las tonalidades de la vida. Justamente la semana pasada me sentía un tanto decepcionada de un grupo de estudiantes con los que ni aún premiando con chocolates, dulces, películas, porras y demás, he logrado motivar. Los veo demasiado confiados y nada comprometidos con su formación académica. Eso es realmente preocupante para mí y por más que me he ocupado de ellos aún no veo logros palpables. Espero que pronto me den una sorpresa tal como me la ha dado hoy su representante alumno, quien se ha tomado un poco de tiempo para invertirlo en redactar, esa difícil actividad para algunos pero que frecuentemente se vuelve indispensable, casi en cualquier actividad.
¡Enhorabuena Jesús!
jueves, enero 01, 2009
¡Ya estamos en el Año 2009!
Hoy estrenamos año. Creo que el anterior dejó un balance positivo a pesar de lo que muchos dicen y confío en que el entrante sea mejor, también a pesar de lo que se dice.
El fin de año con mi nueva familia estuvo bien, no se puede evitar el extrañar a la familia natural pero cada día se aprende algo nuevo y esta Navidad diferente también me permitió aprender algunas cosas sobre la gente y algunas más sobre mi misma. Un par de libros también me ayudaron a reflexionar sobre mi carácter y definitivamente, siempre podemos mejorar. Desde afuera la perspectiva es diferente, ojalá pudiera salirme más seguido de mi perspectiva para analizar mejor las situaciones que se presentan.
Empezamos bien, con una sana convivencia familiar muy agradable y ¡con el mejor juego de Jenga de mi vida! ni una pieza más era posible mover, así que tenía que caerse y fue mi mami la desafortunada en turno. Abuelitos, tíos, primos, todos con buenos temas de conversación y poniéndome al tanto de lo que han hecho con sus vidas. Creo que debo ausentarme menos y hacer visitas más seguidas al pueblo.
Lo anterior sonó a "buenos propósitos de año nuevo" y aunque no es la intención, ya que lo pienso creo que también debo estar más en contacto con mis amigos y amigas, considero que la comunicación es muy buena pero no estaría de más mejorarla, son los hermanos que he elegido y agradezco mucho a Dios su presencia en mi vida.
El único puntito negro es mi cuñada, si pudiera ponerle una cara de sabritas para ocultar su rostro agrio nuestra convivencia en casa sería mejor. En fin, es la mamá de mi sobrino y nada puedo hacer para cambiar eso. Este año quiero ser más tolerante con ella, no vale la pena perderme de la convivencia con mi hermanito así que pagaré el precio más seguido y de paso seré más tolerante, que buena falta me hace a veces.
En fin, mi familia neonata está unida, mi corazón está frente a mi, mi traviesuka acostada cerca de mis pies, todos felices y contentos. De nosotros depende el color que adquiera este nuevo año. Espero que continúe siendo un precioso arco iris de mil colores, todos hermosos. ¡Feliz año 2009!
El fin de año con mi nueva familia estuvo bien, no se puede evitar el extrañar a la familia natural pero cada día se aprende algo nuevo y esta Navidad diferente también me permitió aprender algunas cosas sobre la gente y algunas más sobre mi misma. Un par de libros también me ayudaron a reflexionar sobre mi carácter y definitivamente, siempre podemos mejorar. Desde afuera la perspectiva es diferente, ojalá pudiera salirme más seguido de mi perspectiva para analizar mejor las situaciones que se presentan.
Empezamos bien, con una sana convivencia familiar muy agradable y ¡con el mejor juego de Jenga de mi vida! ni una pieza más era posible mover, así que tenía que caerse y fue mi mami la desafortunada en turno. Abuelitos, tíos, primos, todos con buenos temas de conversación y poniéndome al tanto de lo que han hecho con sus vidas. Creo que debo ausentarme menos y hacer visitas más seguidas al pueblo.
Lo anterior sonó a "buenos propósitos de año nuevo" y aunque no es la intención, ya que lo pienso creo que también debo estar más en contacto con mis amigos y amigas, considero que la comunicación es muy buena pero no estaría de más mejorarla, son los hermanos que he elegido y agradezco mucho a Dios su presencia en mi vida.
El único puntito negro es mi cuñada, si pudiera ponerle una cara de sabritas para ocultar su rostro agrio nuestra convivencia en casa sería mejor. En fin, es la mamá de mi sobrino y nada puedo hacer para cambiar eso. Este año quiero ser más tolerante con ella, no vale la pena perderme de la convivencia con mi hermanito así que pagaré el precio más seguido y de paso seré más tolerante, que buena falta me hace a veces.
En fin, mi familia neonata está unida, mi corazón está frente a mi, mi traviesuka acostada cerca de mis pies, todos felices y contentos. De nosotros depende el color que adquiera este nuevo año. Espero que continúe siendo un precioso arco iris de mil colores, todos hermosos. ¡Feliz año 2009!
martes, noviembre 04, 2008
Todo aquél que nace, un día ha de morir
¿Por qué será que la muerte a todos nos sensibiliza tanto? ¿Será acaso que comprendemos que inevitablemente llegará el día en que de ser observadores pasemos a ser protagonistas? Quizás algunos hayamos perdido el miedo al día en que tengamos que partir, pero la ausencia muchas veces no duele tanto a quien se va, como a quien se queda. Sobre todo si faltaron palabras por decir y abrazos por estrechar.
Es increíble ver como los corazones que en apariencia lucen tan duros, inevitablemente son sensibilizados ante la pérdida de un ser querido. Tratándose de la muerte no hay marcha atrás. No hay "tecla de retroceso", "deshacer" ni "ctrl+z" que valga. Como reza el dicho: "Al final del juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja".
Igual de asombroso es observar nuestra propia reacción al respecto de una noticia triste, aún cuando ésta no nos afecta directamente. Quizás es parte de la naturaleza humana la reacción de ser solidarios con quienes lucen derrumbados, algo tendrá que ver con el instinto de supervivencia de nuestra raza. Cuando alguien ya no está en este mundo, todos somos capaces de expresar las innumerables virtudes que poseía, lo joven que estaba, lo bien que se veía, la buena persona que era.
La otra cara de la moneda se presenta cuando observamos a una persona sobresalir. Cuando se trata de personas a quienes se aprecia, el sentimiento de alegría es genuino y el éxito se disfruta tanto como si fuera personal. Sin embargo y desafortunadamente, es común observar algunas reacciones y gestos de quienes no pueden disimular su desagrado por ver sobresalir a sus colegas y peor aún, gente que abusa de su condición jerárquica para obstaculizar el ascenso de quienes trabajan duro por alcanzar sus metas.
¿Cuál es el problema realmente? En la montaña rusa de la vida algunas veces nos tocará ir cuesta abajo y otras tantas iremos cuesta arriba. Las cimas y los abismos tan sólo son señales de cambio. Haciendo conciencia respecto a esta situación, ojalá pudiéramos aplaudir sinceramente los logros de los demás, visualizando que en el engranaje universal del que todos formamos parte, cuando la gente cercana a nosotros sobresale, de una u otra forma, el mundo avanza y en consecuencia nosotros también.
En el transcurso de los días, cuando alguien llega hasta nosotros con una sonrisa, devolver otra a cambio resulta casi inevitable. En cambio, cuando alguien pasa sin saludar o nos mira con el ceño fruncido a tempranas horas de la mañana... ¿a donde se va nuestra sonrisa? Por favor recuerden atraparla antes de que se esfume, la próxima vez que sintamos aproximarse una situación semejante a ésta.
De manera similar, cuando llega un alumno (y recordemos que de una u otra forma todos somos maestros en algún momento de nuestra vida) con ganas de aprender, enseñarle no requiere el más mínimo esfuerzo, no hay mérito alguno en lograr que el alumno entusiasta aprenda pues lo hará con nuestra ayuda o sin ella. Por el contrario, cuando nos toca enseñar a un alumno desganado, ¿se esfuman nuestras ganas por enseñar? Si nos detenemos a analizar un momento la situación, es justamente de éstos "casos difíciles" de los que más podemos aprender. Y una vez más, nos toca ser alumnos más veces de las que nos toca ser maestros, aunque ser conscientes de esta situación es punto y aparte.
No perdamos más tiempo, ni nuestro mejor perfume, ni nuestra mejor sonrisa, ni las palabras afectuosas, ni los abrazos efusivos, ni nuestra mejor explicación, ni nuestro más profundo deseo de aprender, merecen ser guardados para una mejor ocasión. Las personas que estiran el pie para que alguien se tropiece deben tener cuidado de los pisotones que accidental o intencionalmente pueden recibir, cuando ese pie se convierta en un pequeño trampolín para llegar más alto, lo suficiente como para subir al siguiente escalón o tanto más como para llegar al cielo.
La vida es efímera. El amor es eterno. Los pensamientos y rostros que rodearán nuestra despedida dependerán en mucho de nuestros pensamientos y rostros, cuando aún podíamos, en vida.
Es increíble ver como los corazones que en apariencia lucen tan duros, inevitablemente son sensibilizados ante la pérdida de un ser querido. Tratándose de la muerte no hay marcha atrás. No hay "tecla de retroceso", "deshacer" ni "ctrl+z" que valga. Como reza el dicho: "Al final del juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja".
Igual de asombroso es observar nuestra propia reacción al respecto de una noticia triste, aún cuando ésta no nos afecta directamente. Quizás es parte de la naturaleza humana la reacción de ser solidarios con quienes lucen derrumbados, algo tendrá que ver con el instinto de supervivencia de nuestra raza. Cuando alguien ya no está en este mundo, todos somos capaces de expresar las innumerables virtudes que poseía, lo joven que estaba, lo bien que se veía, la buena persona que era.
La otra cara de la moneda se presenta cuando observamos a una persona sobresalir. Cuando se trata de personas a quienes se aprecia, el sentimiento de alegría es genuino y el éxito se disfruta tanto como si fuera personal. Sin embargo y desafortunadamente, es común observar algunas reacciones y gestos de quienes no pueden disimular su desagrado por ver sobresalir a sus colegas y peor aún, gente que abusa de su condición jerárquica para obstaculizar el ascenso de quienes trabajan duro por alcanzar sus metas.
¿Cuál es el problema realmente? En la montaña rusa de la vida algunas veces nos tocará ir cuesta abajo y otras tantas iremos cuesta arriba. Las cimas y los abismos tan sólo son señales de cambio. Haciendo conciencia respecto a esta situación, ojalá pudiéramos aplaudir sinceramente los logros de los demás, visualizando que en el engranaje universal del que todos formamos parte, cuando la gente cercana a nosotros sobresale, de una u otra forma, el mundo avanza y en consecuencia nosotros también.
En el transcurso de los días, cuando alguien llega hasta nosotros con una sonrisa, devolver otra a cambio resulta casi inevitable. En cambio, cuando alguien pasa sin saludar o nos mira con el ceño fruncido a tempranas horas de la mañana... ¿a donde se va nuestra sonrisa? Por favor recuerden atraparla antes de que se esfume, la próxima vez que sintamos aproximarse una situación semejante a ésta.
De manera similar, cuando llega un alumno (y recordemos que de una u otra forma todos somos maestros en algún momento de nuestra vida) con ganas de aprender, enseñarle no requiere el más mínimo esfuerzo, no hay mérito alguno en lograr que el alumno entusiasta aprenda pues lo hará con nuestra ayuda o sin ella. Por el contrario, cuando nos toca enseñar a un alumno desganado, ¿se esfuman nuestras ganas por enseñar? Si nos detenemos a analizar un momento la situación, es justamente de éstos "casos difíciles" de los que más podemos aprender. Y una vez más, nos toca ser alumnos más veces de las que nos toca ser maestros, aunque ser conscientes de esta situación es punto y aparte.
No perdamos más tiempo, ni nuestro mejor perfume, ni nuestra mejor sonrisa, ni las palabras afectuosas, ni los abrazos efusivos, ni nuestra mejor explicación, ni nuestro más profundo deseo de aprender, merecen ser guardados para una mejor ocasión. Las personas que estiran el pie para que alguien se tropiece deben tener cuidado de los pisotones que accidental o intencionalmente pueden recibir, cuando ese pie se convierta en un pequeño trampolín para llegar más alto, lo suficiente como para subir al siguiente escalón o tanto más como para llegar al cielo.
La vida es efímera. El amor es eterno. Los pensamientos y rostros que rodearán nuestra despedida dependerán en mucho de nuestros pensamientos y rostros, cuando aún podíamos, en vida.
domingo, noviembre 02, 2008
Fin de semana excepcional
Este fin de semana fue tan diferente a los anteriores que vale la pena recordarlo.
El sábado abrí los ojos más temprano que de costumbre, la diferencia fue que no lo hice por ir a tomar las clases del diplomado (¡gracias a Dios ya terminó!) sino para poder viajar con mi mamá y mi hermano Manuel a Pustu. Al bajar, fui a la cocina y mi mamá me recibió con un abrazo y me mandó de nuevo a la cama con la oferta de dormir un poco más porque aún era muy temprano y faltaban algunas cosas antes de salir de viaje. Lo intenté pero no lo conseguí, así que nuevamente bajé y desayuné con ella; poco después llegó Manuel y nos dispusimos a viajar. No recuerdo cuándo fue la última vez que había viajado en el asiento trasero de un auto pero hacerlo de nuevo me ayudó a ver todo mi entorno desde otra perspectiva; se siente hermoso asumir nuevamente el papel de “hija de familia” de vez en cuando, aún siendo consciente de haber dado el primer paso para empezar a formar mi propia familia.
Durante mi estancia en el ciber me sentí voluntariamente útil, creo que debo hacer cosas como esta más seguido para no perder los pies de la tierra y porque realmente lo disfruté. Trabajar por recibir a cambio una sonrisa agradecida de quienes más amo es la mejor paga que he recibido. Ir a la parcela, saborear una mandarina recién bajada y ver a mi papá en su papel de campesino también fueron bonitas experiencias que hace mucho tiempo no me daba el gusto de disfrutar. El viaje de regreso me hizo reflexionar y recordar viejos tiempos, cuando algunas veces decidía ir a ver a mi papá aún si los demás preferían quedarse en Mérida. Al llegar a Mérida tomé un autobús y qué diferente se siente hacerlo ahora que cuando lo hacía siendo estudiante como parte de mi rutina diaria de vuelta hacia la casa.
Al llegar a casa, el abrazo de recibimiento del dueño de mi corazón y una cena en una fondita cercana a la casa completaron el mejor sábado que pude haber tenido, tan exquisito y diferente de todos los sábados anteriores de toda mi vida.
Hoy domingo no fue la excepción. Después del recibimiento al nuevo día, le llevé el desayuno a la cama al dueño de mi corazón y me despedí porque mi mañana ya estaba planeada y también sería diferente. Comer un rico “pib” (mucbilpollo, para quienes no sean yucatecos) con una de mis mejores amigas y disfrutar de una plática acompañada de los abrazos sinceros que ambas nos regalamos, fue la mejor manera de pasar una gran parte del día. Más tarde, la homilía del sacerdote que estuvo enfocada a estos días de recordar a los difuntos también fueron un momento de profunda reflexión. Creo que hoy es uno de los días en que si yo dejara este mundo lo haría en paz, aunque dejaría todavía muchos proyectos sin concretar. De cualquier forma, cuándo, cómo y dónde no es algo que me compete a mi decidir. Finalmente, ver a Jackie Chan en acción disfutando de un capuchino frappé y una crepa de nuez con cajeta fue la mejor manera de casi finalizar el día. Y también de romper mi dieta pues entre tamales, pibes, camotes, crepas y cafés, no sé que haya sido peor pero no me arrepiento, bien valió la pena.
Ahora que lo pienso, parece como si después de la bajada tan pronunciada de los días anteriores, hubiera yo sido recompensada con un fin de semana que alguien allá arriba me preparó, quizás para recordarme que la vida es cada vez más hermosa y lo es en cada una de sus diferentes facetas.
Puedo ser muchas cosas a la vez: maestra, alumna, jefa, empleada, hija, esposa, amiga, cuñada… algunas veces lo haré bien y en otras cometeré errores de los que algo aprenderé. Pero sin importar el papel que juegue, mi esencia es la misma y estar rodeada de las personas que tengo es la prueba más tangible de que Dios me ama y está conmigo a cada paso que doy, en cada instante y en cada respiración.
El sábado abrí los ojos más temprano que de costumbre, la diferencia fue que no lo hice por ir a tomar las clases del diplomado (¡gracias a Dios ya terminó!) sino para poder viajar con mi mamá y mi hermano Manuel a Pustu. Al bajar, fui a la cocina y mi mamá me recibió con un abrazo y me mandó de nuevo a la cama con la oferta de dormir un poco más porque aún era muy temprano y faltaban algunas cosas antes de salir de viaje. Lo intenté pero no lo conseguí, así que nuevamente bajé y desayuné con ella; poco después llegó Manuel y nos dispusimos a viajar. No recuerdo cuándo fue la última vez que había viajado en el asiento trasero de un auto pero hacerlo de nuevo me ayudó a ver todo mi entorno desde otra perspectiva; se siente hermoso asumir nuevamente el papel de “hija de familia” de vez en cuando, aún siendo consciente de haber dado el primer paso para empezar a formar mi propia familia.
Durante mi estancia en el ciber me sentí voluntariamente útil, creo que debo hacer cosas como esta más seguido para no perder los pies de la tierra y porque realmente lo disfruté. Trabajar por recibir a cambio una sonrisa agradecida de quienes más amo es la mejor paga que he recibido. Ir a la parcela, saborear una mandarina recién bajada y ver a mi papá en su papel de campesino también fueron bonitas experiencias que hace mucho tiempo no me daba el gusto de disfrutar. El viaje de regreso me hizo reflexionar y recordar viejos tiempos, cuando algunas veces decidía ir a ver a mi papá aún si los demás preferían quedarse en Mérida. Al llegar a Mérida tomé un autobús y qué diferente se siente hacerlo ahora que cuando lo hacía siendo estudiante como parte de mi rutina diaria de vuelta hacia la casa.
Al llegar a casa, el abrazo de recibimiento del dueño de mi corazón y una cena en una fondita cercana a la casa completaron el mejor sábado que pude haber tenido, tan exquisito y diferente de todos los sábados anteriores de toda mi vida.
Hoy domingo no fue la excepción. Después del recibimiento al nuevo día, le llevé el desayuno a la cama al dueño de mi corazón y me despedí porque mi mañana ya estaba planeada y también sería diferente. Comer un rico “pib” (mucbilpollo, para quienes no sean yucatecos) con una de mis mejores amigas y disfrutar de una plática acompañada de los abrazos sinceros que ambas nos regalamos, fue la mejor manera de pasar una gran parte del día. Más tarde, la homilía del sacerdote que estuvo enfocada a estos días de recordar a los difuntos también fueron un momento de profunda reflexión. Creo que hoy es uno de los días en que si yo dejara este mundo lo haría en paz, aunque dejaría todavía muchos proyectos sin concretar. De cualquier forma, cuándo, cómo y dónde no es algo que me compete a mi decidir. Finalmente, ver a Jackie Chan en acción disfutando de un capuchino frappé y una crepa de nuez con cajeta fue la mejor manera de casi finalizar el día. Y también de romper mi dieta pues entre tamales, pibes, camotes, crepas y cafés, no sé que haya sido peor pero no me arrepiento, bien valió la pena.
Ahora que lo pienso, parece como si después de la bajada tan pronunciada de los días anteriores, hubiera yo sido recompensada con un fin de semana que alguien allá arriba me preparó, quizás para recordarme que la vida es cada vez más hermosa y lo es en cada una de sus diferentes facetas.
Puedo ser muchas cosas a la vez: maestra, alumna, jefa, empleada, hija, esposa, amiga, cuñada… algunas veces lo haré bien y en otras cometeré errores de los que algo aprenderé. Pero sin importar el papel que juegue, mi esencia es la misma y estar rodeada de las personas que tengo es la prueba más tangible de que Dios me ama y está conmigo a cada paso que doy, en cada instante y en cada respiración.
martes, octubre 21, 2008
Un "no" también es bienvenido
Soy un ser humano como cualquier otro, o más bien, diferente de cualquier otro. Estoy satisfecha con lo que soy ahora e intento contribuir poniendo mi granito de arena porque al dejar éste mundo sea un poquito mejor de cómo me lo encontré. No soy lo mejor que existe en el mundo, pero intento ser cada día mejor y aprender de los ayeres.
Hoy fue un día excepcionalmente diferente. Inició con un viaje matutino acompañado de una charla amena con mamá, qué plática tan distinta a los temas comunes hoy en día para mí. No fueron en sí las noticias al estilo de mi madre cuyo tono es tan distinto al de Loret de Mola o Adela Micha, sino esa convivencia que nos hace tanto bien a las dos, aunque el pretexto sea estar al tanto de lo que sucede en nuestro viejo pueblito y con su gente, la verdad es que ella quería mantenerme despierta mientras conducía y ambas sabemos que tratándose de esos temas es más fácil que ocurra un diálogo entre nosotras. Conciencia. Conscientes.
El motivo del viaje también fue fructífero, aunque quizás no consiga los resultados esperados, al menos me queda el consuelo de que mi voz –portadora de mis ideas- fue escuchada, de que existe una imagen de mi persona y no soy solamente un conjunto de letras unidas para formar un nombre de tantos en esta institución. Finalmente, aunque me queda una diminuta esperanza de que quizás logre un cambio, en el fondo yo sé que es casi seguro que no sea así. Sin embargo, hoy aprendí una lección y estoy contenta de poder crecer un poco más pues me doy cuenta de que soy capaz de aceptar un “no” sin que se acabe el mundo, al menos no por más de quince minutos.
También descubrí que puedo acudir a mi origen espiritual cuando el dueño de mi amor no está cerca y que así el mundo sigue siendo igual de bello, sobre todo porque más tarde me dará ese abrazo del que tanta necesidad sienta en algún momento.
Y por si fuera poco, descubrí que ¡soy más importante de lo que pensé! No es que yo me lo crea así, pero cuando alguien viene y te dice que tus compañeros se sintieron mal porque no los saludaste –aún sabiendo lo despistada que soy– es lo menos que puedo pensar. Aún así, trataré de no herir susceptibilidades y ser más atenta con mis compañeros, se que ellos me estiman tanto como yo y no me gustaría hacerlos pasar sinsabores aún siendo por despiste.
Hoy fue un día excepcionalmente diferente. Inició con un viaje matutino acompañado de una charla amena con mamá, qué plática tan distinta a los temas comunes hoy en día para mí. No fueron en sí las noticias al estilo de mi madre cuyo tono es tan distinto al de Loret de Mola o Adela Micha, sino esa convivencia que nos hace tanto bien a las dos, aunque el pretexto sea estar al tanto de lo que sucede en nuestro viejo pueblito y con su gente, la verdad es que ella quería mantenerme despierta mientras conducía y ambas sabemos que tratándose de esos temas es más fácil que ocurra un diálogo entre nosotras. Conciencia. Conscientes.
El motivo del viaje también fue fructífero, aunque quizás no consiga los resultados esperados, al menos me queda el consuelo de que mi voz –portadora de mis ideas- fue escuchada, de que existe una imagen de mi persona y no soy solamente un conjunto de letras unidas para formar un nombre de tantos en esta institución. Finalmente, aunque me queda una diminuta esperanza de que quizás logre un cambio, en el fondo yo sé que es casi seguro que no sea así. Sin embargo, hoy aprendí una lección y estoy contenta de poder crecer un poco más pues me doy cuenta de que soy capaz de aceptar un “no” sin que se acabe el mundo, al menos no por más de quince minutos.
También descubrí que puedo acudir a mi origen espiritual cuando el dueño de mi amor no está cerca y que así el mundo sigue siendo igual de bello, sobre todo porque más tarde me dará ese abrazo del que tanta necesidad sienta en algún momento.
Y por si fuera poco, descubrí que ¡soy más importante de lo que pensé! No es que yo me lo crea así, pero cuando alguien viene y te dice que tus compañeros se sintieron mal porque no los saludaste –aún sabiendo lo despistada que soy– es lo menos que puedo pensar. Aún así, trataré de no herir susceptibilidades y ser más atenta con mis compañeros, se que ellos me estiman tanto como yo y no me gustaría hacerlos pasar sinsabores aún siendo por despiste.
lunes, octubre 20, 2008
Frases perdidas intentando encontrarse
¿Qué es necesario que suceda para que a una persona se le tome en cuenta? Reflexionamos mucho cuando alguien deja este mundo, pero mientras está aquí, cuán injustos somos muchas veces con nuestros semejantes.
Es tan cómodo juzgar y tan incómodo ser juzgado. Tan fácil criticar y tan difícil aceptar la crítica constructiva.
Aceptar una crítica es difícil, pero aceptar que se cometió un error es admirable.
Qué diferente sería el mundo si todos fuéramos comprensivos, serviciales y honestos.
Cuanto mayor sea mi conocimiento, mayor será mi responsabilidad en cuanto a lo que hago con él.
Es tan cómodo juzgar y tan incómodo ser juzgado. Tan fácil criticar y tan difícil aceptar la crítica constructiva.
Aceptar una crítica es difícil, pero aceptar que se cometió un error es admirable.
Qué diferente sería el mundo si todos fuéramos comprensivos, serviciales y honestos.
Cuanto mayor sea mi conocimiento, mayor será mi responsabilidad en cuanto a lo que hago con él.
jueves, mayo 15, 2008
Todos somos seres humanos.
A veces lo olvidamos, sobre todo cuando pareciera que simplemente no hay razón para habernos encontrado con alguien y preferiríamos que desapareciera de nuestra vida en un abrir y cerrar de ojos, lo cual afortunadamente no es posible pues quizás está ahi porque todavía no hemos aprendido lo que esa persona ha venido a enseñarnos. Finalmente, quizás también son nuestros maestros.
Paciencia y tolerancia. Pequeñas pero tan grandes palabras. Poseerlas es un don y adquirirlas es una virtud. Respirar profundo es el principio del camino para llegar hacia ellas y me encuentro parada en el principio de ese camino.
Hoy se celebra en México el día del maestro, realmente son muchos los que tenemos el privilegio de ser llamados así y debemos estar concientes de lo que hay detrás de que alguien nos llame así. En mi vida hay muchos Maestros, con M; personas que realmente me han enseñado lecciones de vida y a todos ellos mis más sinceros agradecimientos por haber compartido conmigo desde un minuto hasta todo un curso o toda una vida. De corazón, GRACIAS y Muchas Felicidades en su día.
Paciencia y tolerancia. Pequeñas pero tan grandes palabras. Poseerlas es un don y adquirirlas es una virtud. Respirar profundo es el principio del camino para llegar hacia ellas y me encuentro parada en el principio de ese camino.
Hoy se celebra en México el día del maestro, realmente son muchos los que tenemos el privilegio de ser llamados así y debemos estar concientes de lo que hay detrás de que alguien nos llame así. En mi vida hay muchos Maestros, con M; personas que realmente me han enseñado lecciones de vida y a todos ellos mis más sinceros agradecimientos por haber compartido conmigo desde un minuto hasta todo un curso o toda una vida. De corazón, GRACIAS y Muchas Felicidades en su día.
jueves, mayo 01, 2008
He vuelto
Después de mucho tiempo de no hacerlo, ¡heme aquí de nuevo! Teniendo tantas razones para escribir, ¿por qué no hacerlo? Podría emplear varias pero usaré una sola: desidia.
Hoy fue un día poco común, últimamente los días han sido poco comunes... rescatar mi yo espiritual, aceptar las críticas constructivas, reconocer que a veces hace falta una tecla F5 así como antes había añorado la existencia de un ctrl+z o un backspace.
Esta soy yo y he vuelto.... eso espero =)
Hoy fue un día poco común, últimamente los días han sido poco comunes... rescatar mi yo espiritual, aceptar las críticas constructivas, reconocer que a veces hace falta una tecla F5 así como antes había añorado la existencia de un ctrl+z o un backspace.
Esta soy yo y he vuelto.... eso espero =)
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