lunes, diciembre 07, 2009

Diciembre: fiestas, regalos... y algo más



En los últimos días, las calles se tornan más hermosas que de costumbre: luces de colores, vistosos adornos, voces infantiles pidiendo el "aguinaldo", "voladores" que revientan en lo alto iluminando un pedacito del cielo... en fin, todo indica que se acerca la Navidad.

Este es uno de los meses que trae más motivos para festejar, desde el nacimiento de la mujer que me dio la vida, hasta la fecha en que celebramos la llegada del hombre que vino a revolucionar el sentido de nuestra existencia, hace más de dos mil años. En el inter, el día de hoy, la fecha en la que llegó una de las mujeres que más admiro y quiero, de quien he aprendido y sigo aprendiendo cada día más. (¡Felicidades Loquita!)

Sin duda alguna ésta será una Navidad diferente para mi familia, pues en el cielo ahora hay un ángel más, un ángel sabio a quien no dejaré de extrañar, cuya partida final se ha convertido en una enseñanza más, por si las que me diera en vida no hubieran sido suficientes.  Pero quienes continuamos nuestro transitar por este mundo, poseemos aún la oportunidad de seguir aprendiendo, seguir enseñando... seguir viviendo.

Y justamente haciendo uso de esta magnífica oportunidad, hoy me encontré con el Toque humano de Richard Clifford, quien responde a una de esas preguntas que sólo se atreven a hacer quienes todavía poseen esa hermosa curiosidad infantil: ¿Qué es el Adviento?

Para quienes llevamos varios años empleando esta palabra, el significado no es nuevo: Adviento significa llegada. La llegada del Señor, o del niño Dios, como algunas veces decimos.

Sin embargo, en ocasiones perdemos de vista que esas hermosas lucecitas de colores, esos "voladores", esas vocecitas recorriendo las calles, esos regalos (virtuales y presenciales), esas fiestas... todo esto se debe a que esperamos la llegada del día en que festejamos un cumpleaños muy especial.

Quienes tenemos la dicha de no tener que pensar si mañana habremos de comer, podemos ir a la tienda y comprar algunos regalos para compartir en estas fechas. Sin embargo, el regalo principal, el del cumpleañero, el de aquél a quien festejamos, al menos yo, aún lo estoy preparando.

Como todos los regalos que entregamos a nuestros seres más queridos, busco uno que pueda entregar con alegría, con entusiasmo, pero sobre todo, con la esperanza de que será realmente agradable para quien lo recibirá.

¿Cuál será el mejor regalo para Él?

jueves, noviembre 12, 2009

Madurez


¿Eres una persona madura?

Para responder a esta pregunta habría que empezar por definir el término Madurez. No me gusta la definición del diccionario, prefiero la que proporcionan algunos especialistas cuando se refieren al término como "la capacidad de hacerse cargo de sí mismos", que algunos individuos -porque no todos- adquieren en algún momento de su vida.

También coincido con que "no es sólo una etapa cronológica de la vida sino un estado mental, una actitud y una personalidad".

La pregunta fue planteada a varios individuos entrevistados. Hubieron quienes respondieron que habían alcanzado la madurez en situaciones muy específicas, tales como: la vulnerabilidad ante alguna enfermedad crítica, la responsabilidad de engendrar una vida, la independencia del seno familiar o la pérdida de uno de los progenitores. También hubieron quienes respondieron no estar seguros de haberla alcanzado aún, a pesar de llevar más de 4 ó 5 décadas de existencia.

Desde hace algunos años decidí hacer una analogía entre la vida y una montaña rusa: con muchas y muy pronunciadas subidas, lo mismo que bajadas. Por cierto, si el recorrido se transita con los músculos tensos y estresados, la experiencia no se disfruta tanto como cuando el pasajero decide relajarse completamente y se dispone a disfrutar TODO el recorrido, con la gran variedad de sensaciones que se van experimentando.

Durante los 3 minutos que dura La Medusa (¡cronometrados para convencerme de que no fueron 30!) me resultó relativamente fácil poner en práctica las estrategias recomendadas por los amantes de la aventura: la relajación. Sin embargo, hacerlo en "la otra" montaña rusa requiere de estrategias más complejas y razonadas que permitan encontrar el punto de equilibrio para disfrutar del recorrido al máximo, sin caer en la irresponsabilidad.

Entonces, ¿en qué punto de la montaña rusa maduré? (¿o maduraré?) Nuevamente, la respuesta es personal e intransferible.

A las respuestas proporcionadas por los entrevistados agregaría: al darme cuenta de que el papel que hoy me toca desempeñar no es el mismo que el que desempeñaba ayer.

martes, noviembre 03, 2009

Bienvenidos también los días difíciles

En el mundo existen todo tipo de personas. Desde aquellas amables, sensatas, tolerantes, inteligentes, con quienes da gusto haber coincidido el tiempo que sea necesario durante nuestro transitar, hasta personas que son todo lo contrario: intolerantes, insensatas, exigentes, groseras y, me atrevería a decir, envidiosas. Afortunadamente en mi entorno son más las del primer tipo que las del segundo.

Sin embargo, son precisamente éstas últimas quienes ponen a prueba nuestra fortaleza e incluso nos presentan la oportunidad de hacer un análisis reflexivo de nuestras acciones, para poder mejorar día a día.

Hoy tuve una de esas oportunidades. Sin embargo, y a pesar de que hace apenas un par de días experimenté largos momentos reflexivos, al final de los cuales me propuse ser más paciente y tolerante aún con quienes no congenio completamente, me di cuenta de que todavía me falta mucho por aprender. Quizás en estos días mi fortaleza es puesta a prueba, bienvenido el aprendizaje... espero convertirlo en crecimiento personal.

En estos momentos difíciles es cuando se valora realmente el apoyo incondicional de esos angelitos enviados por Dios para sostener el peso que por momentos pareciera ser muy grande.

Cuando en momentos como los de los últimos días, en la arena sólo veo un par de huellas, ya sé que no son las mías... y sólo puedo decir: ¡Gracias!

domingo, noviembre 01, 2009

Valioso recuento


Algunas veces me pregunto si soy demasiado exigente y selectiva con mis amistades. Quizás en ocasiones debiera ser más tolerante, con lo cual no me sobrarían tantos dedos (de los miembros inferiores y superiores) al contar a las personas con quienes puedo emplear la palabra Amig@. Sin embargo, cuando recibo por regalo momentos como los de anoche con personas cuya compañía no cambiaría por nada del mundo, agradezco una vez más a ese poder divino que hace posible que los milagros ocurran. Es entonces cuando creo que es bueno reservar tiempo y energías para derrochar cuando nos regalamos momentos como estos.

Con los amigos cercanos la convivencia resulta más cotidiana aunque no por eso se vuelve menos valiosa sino al contrario, ellos vienen a ser esas pequeñas gotas de agua que permiten que la fuente se mantenga húmeda. Es increible que existan personas con quienes se puedan hacer las actividades más diversas y todas ellas se disfruten al máximo, independientemente de nuestra particular personalidad, como individuos que somos. Es realmente enriquecedor compartir nuestras experiencias cotidianas, que hacen que la cotidianeidad se vuelva exquisita.

También sé que aún cuando las distancias geográficas sean grandes, existen personas con quienes basta un reencuentro ocasional y sin importar tiempos ni distancias, el abrazo fraternal es tan cálido que por un instante desaparecen todos aquellos impedimentos que afectan la frecuencia del contacto, saltando a la luz los motivos que hicieron que el lazo sea tan fuerte como para perdurar aún después de haber transcurrido varios años.

Actualmente la tecnología puede ser empleada a nuestro favor y la transimisión de bits y datos codificados en diversos formatos nos pueden ayudar a mantenernos en contacto. Sin embargo, no creo que exista manera de codificar el afecto, la calidez, el aprecio que solo se transmiten personalmente, incluso en silencio, ante el contacto de un abrazo. Y ante la imposibilidad de esta utópica transmisión afectiva, hemos de aprovechar que el texto sí es posible de codificar y que las palabras también nos ayudan a transmitir los sentimientos que albergan en nuestro interior.

Vaya pues un abrazo sincero a todos mis amig@s con el agradecimiento franco por su tiempo dedicado a leerme y por hacer que me sobre un dedo menos al contar.

sábado, octubre 24, 2009

Vuelo vital


Llegará el día en que al fin sentirás
que tus alas ya están listas para volar.
Sin miedo extiéndelas, habrás de confiar
en la fortaleza de las plumas que te llevarán
recorriendo caminos hasta encontrar tu lugar.

Permite a los que te siguen, también disfrutar
las maravillas que se contemplan desde tu lugar,
en parte del paisaje ya te convertirás
impregnando tu toque por el camino al volar
reconociendo el perfume de quienes a tu lado van.

Y cuando las alas requieran bajar a descansar
sin miedo acepta que para todo hay un lugar
y un momento indicado por alguna señal,
recuerda que mientras más alto vueles,
más veces habrás de bajar... a reposar.

Aprende también que habrá que planear
así como algunas veces aterrizar
cuando las alas ya no te puedan elevar más.
Disfruta de todo el paisaje que observes
desde tu lugar: al subir, planear o bajar.

miércoles, octubre 21, 2009


Una vez superada la ausencia energética de estos días, por fin puedo relatar el espléndido fin de semana que le antecedió.

El sábado la plática fue duradera pero las horas transcurrieron como si fueran segundos, como siempre que nos reunimos; la diferencia estuvo en la agradable companía de nuestras otras-mitades, que además le dio un toque muy diferente pero también muy interesante a la vez. No sólo la pasamos bien sino que aprendimos mucho acerca de la mercadotecnia y algunos elementos básicos relacionados, pero desconocidos, al menos para mi.

Una vez más pude constatar que independientemente de la formación de cada persona, hay puntos de encuentro en los que las disciplinas convergen y nos permiten darnos cuenta de que todo funciona como un complejo sistema de engranajes que giran y giran para hacer que el mundo avance. Podemos ser licenciad@s, ingenier@s, enfermer@s, psicólog@s, mercadólog@s, computólog@s, matemátic@s... o lo que queramos ser.

Lo importante es que busquemos ser siempre hoy mejores que ayer y no recelemos de nuestros conocimientos, pues quien enseña aprende mejor.

Queda pendiente el encuentro deportivo, por lo pronto el sabor de boca que nos quedó de esta salida es ¡exquisito!

Al igual que el rico is'waaj que disfruté el día de hoy...

martes, octubre 20, 2009

Una noche sin tecnologia


Algunos olvidos pasan desapercibidos y otros no... igual que muchas de nuestras equivocaciones.

Este texto se escribe (originalmente) bajo la luz de una vela y empleando un lápiz y mi vieja libreta a cuadros con espirales. ¿La razón? Haber olvidado pagar el servicio de energía eléctrica que fue interrumpido después de más de un mes de la fecha de vencimiento. En realidad, lo extraño es que el corte no se haya realizado antes.

¡Qué diferente es una noche sin el ruido tecnológico! Sin el televisor, sin música, sin computadoras, sin internet, refrigerador, licuadora, ni aparato alguno que requiera de la energía eléctrica para funcionar. Debo admitir que lo estoy disfrutando increíblemente pues hemos hecho cosas totalmente diferentes a lo que hacemos normalmente como parte de la rutina diaria. Y un rabito inquieto de la princesa de 4 patas de la casa me dice que ella también lo está disfrutando.

Sin embargo, me queda claro que esta situación es la consecuencia de un olvido previo, así que nuevamente me viene a la mente la CAUSALIDAD, no la CASUALIDAD sino la CAUSALIDAD, es decir, la relación causa-efecto. Todos nuestros actos son la causa de un efecto posterior. Es necesario asumir las consecuencias, ya sean para bien o para mal, y tomar decisiones que nos ayuden a mejorar continuamente.

Esta no es la primera vez que olvido algo, pero sí la primera vez que nos quedamos sin energía eléctrica por un descuido como este.

Tras haber digerido la situación y haberme propuesto ser más atenta con los deberes hogareños, decidí disfrutar la situación y no sufrir a causa de ello. Despueś de todo, la falta de energía eléctrica no nos impidió disfrutar de una rica y calientita cena, pues a pesar de que la estufa tampoco encendió por falta de gas, que también se acabó, el teléfono alámbrico aún funcionaba, para nuestra buena suerte.

Definitivamente, algunas veces hace falta sentir la ausencia de algo (o alguien) para valorar su existencia. Resulta tan fácil oprimir un botón para hacer funcionar un aparato, que nos olvidamos de todo lo que se requiere para que ocurra lo que deseamos. Sin embargo, es bueno darse cuenta de que todavía podemos disfrutar de la vida aún si falta la tecnología.

viernes, octubre 16, 2009

Y a ti, ¿qué te motiva?

Me inquietó la confesión pública de esta semana: "Nos hace falta motivación".

Nuevamente sentí la necesidad de hacer una pausa y mirar a mi alrededor.

Por un lado estoy realmente orgullosa de estos brillantes muchachos que están empleando sus sábados en compartir sus conocimientos dando algún taller, ya sea de software libre (como el caso de Henry y su equipo de colaboradores) o un tema matemático desde un enfoque robótico y de animación (Berlín y algunos compañeros). No sabemos cuáles sean los resultados de sus investigaciones, pero independientemente de ello, confío en que para ellos esta experiencia será sumamente gratificante y enriquecedora.

También recordé a los entusiastas muchachos que se inscribieron a la feria de proyectos (¡aquí apareces Cande!) y en ese esfuerzo extra que han hecho para que sus trabajos luzcan espléndidos cuando los presenten en Enero. O el caso de Mirza y Víctor cuya perseverancia se empieza a reflejar en sus notas. También está el grupo que ya empieza a preparar su altar de este año y que nuevamente me tomaron en cuenta para acompañarlos... ¡gracias! =). Y así como estos seguramente hay muchos otros casos presentes dignos de ser mencionados.

Por otro lado, también es notable el grado de compañerismo en el grupo cuya motivación está pidiendo ser rescatada. Y después de darle muchas vueltas en la cabeza, buscando cuál sería la fuente abundante de la que broten las aguas salvadoras de la motivación, me di cuenta que quizás estoy buscando en el lugar equivocado. La respuesta no está en mi, por lo que difícilmente seré yo quien la encuentre. Llegué a la conclusión de que es necesario encontrar la propia fuente en el interior de cada uno.

Regresando unos años hacia atrás, recordé mis años de estudiante universitaria. Una de las etapas más hermosas de mi vida como estudiante, seguida muy de cerca por los 2 años del posgrado. ¿Qué me motivaba en aquél entonces? Visualizaba mi meta y recuerdo que la tenía muy clara: Terminar mi carrera universitaria.

Sabía a dónde quería llegar, lo tenía siempre presente pero no por eso dejé de disfrutar todo lo que aprendí, la camaradería con mis compañeros, los amigos que conocí y con los que crecí durante esos años, las fiestas, los congresos, los maestros... aunque también recuerdo perfectamente los desvelos, los días sin comer en los que conocí la gastritis, la colitis y muchas itis más, las prisas por tomar el camión a tiempo para que la maestra Luci no me cerrara la puerta, los días en que la escuela se convirtió en mi primera casa porque a la de mis papás sólo llegaba para dormir cuando nos sacaban de la biblioteca porque ya era hora de cerrar... y al final valió la pena. Todavía recuerdo las primeras veces que me dijeron "licenciada", yo casi volteaba a ver a quién le estaban hablando. ¡Qué bonito sonaba que me dijeran así! Y si no, que me desmienta la VI generación que recién egresó de nuestro Campus.

Regresando al día de hoy, ya no soy estudiante, ¡pero sigo motivada! Esta entrada está motivada por Chucho y su reflexiva plática, además de (obviamente) mis queridos alumnos.

Considero que es necesario vivir motivados. Me motiva mi familia, mis amigos, mi trabajo, mi país, mi universo, mi futuro... y disfruto mucho lo que hago.

Yo no puedo dar tu respuesta para la pregunta planteada inicialmente, pero espero que cada persona que busque perseverantemente su fuente de motivación, la encuentre.

sábado, septiembre 26, 2009

Orgullo femenino


De vez en cuando se hace necesario salir de la rutina y dedicar unos momentos para escuchar a ese 'yo interior' cuya voz algunas veces se deja de percibir a causa del ruido de la cotidianeidad.

Hoy fue uno de esos días. Al menos una de esas mañanas. Decidí empezar por una visita tempranera que haría que mis uñas cambiaran de apariencia. Claro, sin tener que arreglármelas para que no se note que no soy ambidiestra, como la mayoría de las veces sucede. Es mucho más cómodo dejarse consentir y disfrutar de las pláticas que se dan en esos lugares a donde ellos no van, no porque no sean bienvenidos sino porque aún si acudieran no dejarían pasar más de 15 minutos sin decir: "¿en cuánto tiempo regreso por ti?"

Lo que no me esperaba es que hoy el proceso tuviera que repetirse ¡5 veces en una misma superficie!, todo porque mis manos inquietas no se esperaban lo suficiente para dejar secar la hermosa florecita morada que fue dibujada 15 veces en lugar de las 10 acostumbradas... en fin, el pretexto perfecto para que la amena conversación durara un poco más; quiero pensar que fue así y no que alguien estuvo a punto de sacarme de ahí sin corregir lo que mis inquietos movimientos echaron a perder tantas veces.

En las mujeres y entre nosotras pueden suceder muchas cosas. Se dice que somos vanidosas, orgullosas, caprichosas, comunicativas, competitivas entre nosotras... también se dice que somos hermosas, detallistas, valientes, creativas y no sé cuantas cosas más. Y puede ser que algunas veces tengan razón, algunas otras tal vez no. Sin embargo, hoy me di un tiempo para reflexionar y detenerme un momento para disfrutar la maravilla de ser mujer, la mujer que soy hoy. No soy la misma que fui ayer, ni seré la misma mañana. Pero hoy estoy muy orgullosa de ser la mujer que soy.

Y por si fuera poco, cuando leí el emotivo post de Walter cuya generación está de manteles largos este año (otra vez ¡Felicides muchachos!), recordé que hace 9 años me convertí en la primera mujer de mi familia materna que estudió una carrera universitaria. Y también en la única mujer de mi generación que egresó con el grupo original.

Ah si, algunas veces también soy una mujer presumida ;) aunque debo decir que también muy agradecida por las oportunidades que se me han brindado, que no han sido pocas.

Y bueno, ya sea que seamos mujeres o no, que lo expresemos o no, ojalá que todos tengamos muy claro nuestro valor pues seguramente TODOS tenemos razones de peso para decir:

"Estoy orgullos@ de ser quien soy".

lunes, septiembre 21, 2009

Horas México, en el mes patrio


Frecuentemente nos quejamos de que los maestros no tienen vocación. Coincido en que muchos de ellos no la tienen, pero creo que hay, como en todo, sus honrosas excepciones. Y al menos yo, conozco a varios de ellos que no sólo son maestros en el aula sino son maestros en la vida.

Ayer salió publicado un artículo de Gaby Vargas en el Diario de Yucatán: "Computadoras de Cartón". Cuenta la historia de Julián, un profesor de educación primaria que trabaja en el estado de Quintana Roo y que se la ingenió para enseñar computación a sus alumnos construyendo sus propias computadoras. ¿Cómo le hizo? Usó lo que tenía a la mano: cajas de cartón, imaginación, creatividad, pero sobre todo ¡ganas de hacer bien su trabajo!

Gaby Vargas hace referencia muy atinadamente al mes patrio y nos invita a reflexionar: ¿Cuántas horas México hemos aportado el día de hoy?

Es muy fácil quejarse de lo que hace nos hace falta, en la casa, en la escuela, en el trabajo, en el país, en el mundo... pero ¿qué hemos hecho nosotros para cambiar esto? Ojalá contemos con la suficiente creatividad que nos permita observar nuestro entorno, descubrir lo mucho que tenemos y emplearlo adecuadamente para mejorar día a día.

Es triste ver en las noticias que los maestros están en huelga y que los niños de sus escuelas se pasan semanas enteras sin clases. Pero por otro lado, es realmente reconfortante leer historias como la de Julián. Igual de gratificante que escuchar a una estudiante universitaria que se inscribió a un diplomado decir: "he tomado varios cursos y he leido mucho sobre el tema pero ¡nunca antes me había quedado tan claro como hoy!". ¡Qué bueno que se atrevió a decirlo! ya se imaginan cómo se pavoneó por dentro la maestra cuando lo escuchó. Hay que decir lo que pensamos cuando algo no marcha bien, pero también es bueno hablar cuando sucede lo contrario.

Por los mexicanos que tienen el valor de decir lo que piensan y de hacer lo que deben de la mejor manera que pueden ¡viva México!