Soy un ser humano como cualquier otro, o más bien, diferente de cualquier otro. Estoy satisfecha con lo que soy ahora e intento contribuir poniendo mi granito de arena porque al dejar éste mundo sea un poquito mejor de cómo me lo encontré. No soy lo mejor que existe en el mundo, pero intento ser cada día mejor y aprender de los ayeres.
Hoy fue un día excepcionalmente diferente. Inició con un viaje matutino acompañado de una charla amena con mamá, qué plática tan distinta a los temas comunes hoy en día para mí. No fueron en sí las noticias al estilo de mi madre cuyo tono es tan distinto al de Loret de Mola o Adela Micha, sino esa convivencia que nos hace tanto bien a las dos, aunque el pretexto sea estar al tanto de lo que sucede en nuestro viejo pueblito y con su gente, la verdad es que ella quería mantenerme despierta mientras conducía y ambas sabemos que tratándose de esos temas es más fácil que ocurra un diálogo entre nosotras. Conciencia. Conscientes.
El motivo del viaje también fue fructífero, aunque quizás no consiga los resultados esperados, al menos me queda el consuelo de que mi voz –portadora de mis ideas- fue escuchada, de que existe una imagen de mi persona y no soy solamente un conjunto de letras unidas para formar un nombre de tantos en esta institución. Finalmente, aunque me queda una diminuta esperanza de que quizás logre un cambio, en el fondo yo sé que es casi seguro que no sea así. Sin embargo, hoy aprendí una lección y estoy contenta de poder crecer un poco más pues me doy cuenta de que soy capaz de aceptar un “no” sin que se acabe el mundo, al menos no por más de quince minutos.
También descubrí que puedo acudir a mi origen espiritual cuando el dueño de mi amor no está cerca y que así el mundo sigue siendo igual de bello, sobre todo porque más tarde me dará ese abrazo del que tanta necesidad sienta en algún momento.
Y por si fuera poco, descubrí que ¡soy más importante de lo que pensé! No es que yo me lo crea así, pero cuando alguien viene y te dice que tus compañeros se sintieron mal porque no los saludaste –aún sabiendo lo despistada que soy– es lo menos que puedo pensar. Aún así, trataré de no herir susceptibilidades y ser más atenta con mis compañeros, se que ellos me estiman tanto como yo y no me gustaría hacerlos pasar sinsabores aún siendo por despiste.
martes, octubre 21, 2008
lunes, octubre 20, 2008
Frases perdidas intentando encontrarse
¿Qué es necesario que suceda para que a una persona se le tome en cuenta? Reflexionamos mucho cuando alguien deja este mundo, pero mientras está aquí, cuán injustos somos muchas veces con nuestros semejantes.
Es tan cómodo juzgar y tan incómodo ser juzgado. Tan fácil criticar y tan difícil aceptar la crítica constructiva.
Aceptar una crítica es difícil, pero aceptar que se cometió un error es admirable.
Qué diferente sería el mundo si todos fuéramos comprensivos, serviciales y honestos.
Cuanto mayor sea mi conocimiento, mayor será mi responsabilidad en cuanto a lo que hago con él.
Es tan cómodo juzgar y tan incómodo ser juzgado. Tan fácil criticar y tan difícil aceptar la crítica constructiva.
Aceptar una crítica es difícil, pero aceptar que se cometió un error es admirable.
Qué diferente sería el mundo si todos fuéramos comprensivos, serviciales y honestos.
Cuanto mayor sea mi conocimiento, mayor será mi responsabilidad en cuanto a lo que hago con él.
jueves, mayo 15, 2008
Todos somos seres humanos.
A veces lo olvidamos, sobre todo cuando pareciera que simplemente no hay razón para habernos encontrado con alguien y preferiríamos que desapareciera de nuestra vida en un abrir y cerrar de ojos, lo cual afortunadamente no es posible pues quizás está ahi porque todavía no hemos aprendido lo que esa persona ha venido a enseñarnos. Finalmente, quizás también son nuestros maestros.
Paciencia y tolerancia. Pequeñas pero tan grandes palabras. Poseerlas es un don y adquirirlas es una virtud. Respirar profundo es el principio del camino para llegar hacia ellas y me encuentro parada en el principio de ese camino.
Hoy se celebra en México el día del maestro, realmente son muchos los que tenemos el privilegio de ser llamados así y debemos estar concientes de lo que hay detrás de que alguien nos llame así. En mi vida hay muchos Maestros, con M; personas que realmente me han enseñado lecciones de vida y a todos ellos mis más sinceros agradecimientos por haber compartido conmigo desde un minuto hasta todo un curso o toda una vida. De corazón, GRACIAS y Muchas Felicidades en su día.
Paciencia y tolerancia. Pequeñas pero tan grandes palabras. Poseerlas es un don y adquirirlas es una virtud. Respirar profundo es el principio del camino para llegar hacia ellas y me encuentro parada en el principio de ese camino.
Hoy se celebra en México el día del maestro, realmente son muchos los que tenemos el privilegio de ser llamados así y debemos estar concientes de lo que hay detrás de que alguien nos llame así. En mi vida hay muchos Maestros, con M; personas que realmente me han enseñado lecciones de vida y a todos ellos mis más sinceros agradecimientos por haber compartido conmigo desde un minuto hasta todo un curso o toda una vida. De corazón, GRACIAS y Muchas Felicidades en su día.
jueves, mayo 01, 2008
He vuelto
Después de mucho tiempo de no hacerlo, ¡heme aquí de nuevo! Teniendo tantas razones para escribir, ¿por qué no hacerlo? Podría emplear varias pero usaré una sola: desidia.
Hoy fue un día poco común, últimamente los días han sido poco comunes... rescatar mi yo espiritual, aceptar las críticas constructivas, reconocer que a veces hace falta una tecla F5 así como antes había añorado la existencia de un ctrl+z o un backspace.
Esta soy yo y he vuelto.... eso espero =)
Hoy fue un día poco común, últimamente los días han sido poco comunes... rescatar mi yo espiritual, aceptar las críticas constructivas, reconocer que a veces hace falta una tecla F5 así como antes había añorado la existencia de un ctrl+z o un backspace.
Esta soy yo y he vuelto.... eso espero =)
miércoles, agosto 09, 2006
De maletas y viajes
Debería sentirme feliz y no lo estoy. Faltan menos de 24 horas para esa llegada que tanto he esperado y sin embargo siento un vacío muy grande al imaginarme cómo serán los pensamientos que se apropian de una mente durante la preparación de su maleta de viaje.
Yo tenía tan solo 10 años cuando tuve la necesidad de preparar mi primera maleta de viaje. Pustunich era, en aquél entonces, un pueblito en el que a duras penas se podía ofrecer a los niños los 6 años de enseñanza básica, por lo que todos aquellos que quisiéramos obtener una mejor educación, debíamos optar por los viajes diarios de 15 minutos a la ciudad de Ticul, o bien, como sucedió en el caso de mi familia, mudarnos a alguna otra ciudad.
El cambio de ambiente no fue fácil pero fue llevadero. Las cartas a mis amigas poco a poco fueron menos frecuentes hasta que desaparecieron. Con el tiempo también surgieron nuevas amistades y, finalmente, concluí mi formación universitaria.
En un principio mi infantil mente ingenua insistía en repetirme que al terminar mi preparación volvería a mi terruño de la infancia para desempeñarme profesionalmente y mejorar las condiciones de vida de Pustunich y sus alrededores. El tiempo y las circunstancias se encargaron de hacerme ver que la realidad sería muy diferente. Desde mucho antes de terminar la carrera universitaria, se fueron presentando las oportunidades de incorporarme en el ámbito laboral, por lo que inicié mi retribución a la sociedad y sin darme cuenta, después de cambiar algunas veces de ambiente y pasar de empresas públicas a privadas y retornar a mi alma máter, me encontré de pronto en un trabajo ideal, con todas las comodidades que jamás imaginé que se pudieran tener en un centro laboral.
En un par de años tuve la oportunidad de obtener una mejor preparación fuera del estado, por lo que las maletas nuevamentes se hicieron necesarias. Recuerdo que la primera vez mi maleta estuvo lista desde un par de días antes de viajar, lo cual no ocurrió en las siguientes ocasiones, en las que prácticamente evitaba pensar en esto para no sentir que se aproximaba la hora de partir.
Cuando miro hacia atrás me doy cuenta de que la fuerza superior ha ido moviendo los hilos de tal forma que siempre me permite aprender, mejorar y al mismo tiempo disfrutar de la vida. Es cierto que en mi andar han existido incontables altibajos, como en todos los caminos; pero también es cierto que cada cambio que se ha presentado ha sido indudablemente para bien, aunque a veces ésto no pueda ser percibido de inmediato.
Se que en este momento alguien experimenta un dejo de nostalgia y tristeza, pero también se que es parte de la ley de la vida y que esta nueva experiencia será sin duda inolvidable, como lo han sido también las anteriores. Pondré lo mejor de mi parte para que así sea. Lo demás, como siempre, dejémoslo en las manos de Dios.
Yo tenía tan solo 10 años cuando tuve la necesidad de preparar mi primera maleta de viaje. Pustunich era, en aquél entonces, un pueblito en el que a duras penas se podía ofrecer a los niños los 6 años de enseñanza básica, por lo que todos aquellos que quisiéramos obtener una mejor educación, debíamos optar por los viajes diarios de 15 minutos a la ciudad de Ticul, o bien, como sucedió en el caso de mi familia, mudarnos a alguna otra ciudad.
El cambio de ambiente no fue fácil pero fue llevadero. Las cartas a mis amigas poco a poco fueron menos frecuentes hasta que desaparecieron. Con el tiempo también surgieron nuevas amistades y, finalmente, concluí mi formación universitaria.
En un principio mi infantil mente ingenua insistía en repetirme que al terminar mi preparación volvería a mi terruño de la infancia para desempeñarme profesionalmente y mejorar las condiciones de vida de Pustunich y sus alrededores. El tiempo y las circunstancias se encargaron de hacerme ver que la realidad sería muy diferente. Desde mucho antes de terminar la carrera universitaria, se fueron presentando las oportunidades de incorporarme en el ámbito laboral, por lo que inicié mi retribución a la sociedad y sin darme cuenta, después de cambiar algunas veces de ambiente y pasar de empresas públicas a privadas y retornar a mi alma máter, me encontré de pronto en un trabajo ideal, con todas las comodidades que jamás imaginé que se pudieran tener en un centro laboral.
En un par de años tuve la oportunidad de obtener una mejor preparación fuera del estado, por lo que las maletas nuevamentes se hicieron necesarias. Recuerdo que la primera vez mi maleta estuvo lista desde un par de días antes de viajar, lo cual no ocurrió en las siguientes ocasiones, en las que prácticamente evitaba pensar en esto para no sentir que se aproximaba la hora de partir.
Cuando miro hacia atrás me doy cuenta de que la fuerza superior ha ido moviendo los hilos de tal forma que siempre me permite aprender, mejorar y al mismo tiempo disfrutar de la vida. Es cierto que en mi andar han existido incontables altibajos, como en todos los caminos; pero también es cierto que cada cambio que se ha presentado ha sido indudablemente para bien, aunque a veces ésto no pueda ser percibido de inmediato.
Se que en este momento alguien experimenta un dejo de nostalgia y tristeza, pero también se que es parte de la ley de la vida y que esta nueva experiencia será sin duda inolvidable, como lo han sido también las anteriores. Pondré lo mejor de mi parte para que así sea. Lo demás, como siempre, dejémoslo en las manos de Dios.
jueves, julio 27, 2006
Día de reuniones
A unas cuantas horas de salir de vacaciones, el trabajo demanda cada vez más concentración, y cuando más concentrada estaba hoy llegó Manuel preocupado porque no me había invitado a la reunión con el rector y de manera rápida e improvisada tuve que llegar a la junta a dar un breve bosquejo del panorama tecnológico con que se cuenta en la Unidad Tizimín.
Después de 7 meses de práctica en el cargo, ya pude responder a la mayoría de las inquietudes, aunque me hubiera encantado poder responder con más precisión en algunos casos, pero bueno, hice mi mejor esfuerzo.
En la reunión estaban los más altos rangos de la Universidad: el rector, nuestro director y las directoras de las otras dos facultades, al igual que los coordinadores de las carreras y departamentos de la Unidad. Después de todo, fue una bonita experiencia que llegó a matizar el color del día, que había estado un poco grisáseo por las actividades rutinarias de la última semana en el centro de cómputo.
Haciendo a un lado las quejas que nunca faltan, esta primera reunión de hoy dejó ver que cuando se comparte la información y se trabaja en equipo, el esfuerzo y los recursos se aprovechan mejor que cuando impera el individualismo. Particularmente, me parece que esta idea puede ser aplicada en general, casi a todas las áreas que forman parte de nuestro entorno.
Después de 7 meses de práctica en el cargo, ya pude responder a la mayoría de las inquietudes, aunque me hubiera encantado poder responder con más precisión en algunos casos, pero bueno, hice mi mejor esfuerzo.
En la reunión estaban los más altos rangos de la Universidad: el rector, nuestro director y las directoras de las otras dos facultades, al igual que los coordinadores de las carreras y departamentos de la Unidad. Después de todo, fue una bonita experiencia que llegó a matizar el color del día, que había estado un poco grisáseo por las actividades rutinarias de la última semana en el centro de cómputo.
Haciendo a un lado las quejas que nunca faltan, esta primera reunión de hoy dejó ver que cuando se comparte la información y se trabaja en equipo, el esfuerzo y los recursos se aprovechan mejor que cuando impera el individualismo. Particularmente, me parece que esta idea puede ser aplicada en general, casi a todas las áreas que forman parte de nuestro entorno.
La buena noticia fue que después, en la reunión privada con el director y los compañeros de la facultad, pude asegurar mi próximo viaje a San Luis Potosí. Aunque quizás no sea lo mismo sin la otra mitad de mi corazón, de vez en cuando hay que concentrarse en la parte académica, aunque eso signifique sacrificar algunas cosas tan valiosas. A fin de cuentas, todo sucede a su debido tiempo.
sábado, julio 15, 2006
100% recomendable
Para muchos es bien sabido el impacto que causa en mi ver u oír a Marco Antonio Regil, pero en esta ocasión mi impresión va más allá del deleite visual u auditivo, me ha cautivado enormemente su nivel de compromiso y sobre todo la pasión con la que realiza sus actividades.
Gracias a él me he topado con el libro de Robert Kiyosaki "Padre Rico, padre pobre" y lo recomiendo mucho, la lectura es muy amena y además nos hace reflexionar, sobre todo a quienes tenemos en nuestras manos la gran responsabilidad de formar profesionales.
Es cierto que en la escuela se nos enseña a escuchar, leer y resolver problemas, pero no se nos enseña a sacar el mayor partido a nuestros conocimientos, buscando mejorar nuestro nivel económico. De tal forma que, podríamos pasarnos la vida trabajando duro para el gobierno, cuando pudiéramos mejor aprovechar nuestro potencial para mejorar nuestra calidad de vida y por lo tanto, el de nuestra sociedad. Ahora sí que es "100% recomendable" ;)
La última frase la aprendí del único hombre que me resulta más atractivo e interesante que el mismísimo Marco Antonio Regil =)
Gracias a él me he topado con el libro de Robert Kiyosaki "Padre Rico, padre pobre" y lo recomiendo mucho, la lectura es muy amena y además nos hace reflexionar, sobre todo a quienes tenemos en nuestras manos la gran responsabilidad de formar profesionales.
Es cierto que en la escuela se nos enseña a escuchar, leer y resolver problemas, pero no se nos enseña a sacar el mayor partido a nuestros conocimientos, buscando mejorar nuestro nivel económico. De tal forma que, podríamos pasarnos la vida trabajando duro para el gobierno, cuando pudiéramos mejor aprovechar nuestro potencial para mejorar nuestra calidad de vida y por lo tanto, el de nuestra sociedad. Ahora sí que es "100% recomendable" ;)
La última frase la aprendí del único hombre que me resulta más atractivo e interesante que el mismísimo Marco Antonio Regil =)
martes, julio 04, 2006
Caos laboral
La semana empezó con un gran inconveniente: se dañó un módem y un router del centro de cómputo, por lo que NO hay internet en todo el campus.
Pareciera que nuestro rack principal funciona como pararrayos del campus, pues con ésta ya son 5 las ocasiones en que toda la unidad se queda incomunicada por el mismo motivo. Me han contado que la vez anterior fueron 3 meses sin servicio, espero poder romper ese récord. Por lo pronto ya empecé la gestión de instalar un pararrayos para quitarle esa chamba a nuestra línea dedicada.
El hecho de que no haya internet tiene a todo el mundo paralizado. Basta con ver las caritas que ponen al preguntar: ¿no hay internet? Es una mezcla entre angustia y esperanza que pocas veces se percibe en la gente, maestros y alumnos por igual. Debo confersarlo, soy una víctima más.
Para poder enviar el equipo dañado al departamento de teleinfo, requiero hacer un oficio de envío, por lo que debo averiguar cuál es el nombre completo del Físico... ¡santo Dios! ¿¿¿Cómo se llama el físico??? Si tuviera internet...
Afortunadamente me las ingenié para hacer que al menos una laptop tenga acceso a internet, lento pero seguro.
Después de todo, la falta de internet me permite hacer cosas que de otra manera me hubiera resistido a realizar, he podido atender con más calma a los usuarios, pues no es mucho lo que puedo avanzar en mis demás labores, las tareas seguirán en mi correo, no se irán de ahi aunque pasen dos horas sin que yo las revise. Los reportes en línea también pueden esperar. Al igual que tendrá que esperar la preparación de las materias del siguiente semestre. Afortunadamente, llevo gran parte ganada con el material de años anteriores.
Las clases de maestría fueron todo un éxito. Al menos eso me hicieron creer los profesores que la cursaron... a mi me dejó un saborcito como entre satisfacción y a que lo pude haber hecho mejor, sobre todo en la parte de evaluación. Pero bueno, afortunadamente mi oportunidad para mejorar no se hará esperar mucho, Dios mediante, empiezo nuevamente en septiembre.
Pareciera que nuestro rack principal funciona como pararrayos del campus, pues con ésta ya son 5 las ocasiones en que toda la unidad se queda incomunicada por el mismo motivo. Me han contado que la vez anterior fueron 3 meses sin servicio, espero poder romper ese récord. Por lo pronto ya empecé la gestión de instalar un pararrayos para quitarle esa chamba a nuestra línea dedicada.
El hecho de que no haya internet tiene a todo el mundo paralizado. Basta con ver las caritas que ponen al preguntar: ¿no hay internet? Es una mezcla entre angustia y esperanza que pocas veces se percibe en la gente, maestros y alumnos por igual. Debo confersarlo, soy una víctima más.
Para poder enviar el equipo dañado al departamento de teleinfo, requiero hacer un oficio de envío, por lo que debo averiguar cuál es el nombre completo del Físico... ¡santo Dios! ¿¿¿Cómo se llama el físico??? Si tuviera internet...
Afortunadamente me las ingenié para hacer que al menos una laptop tenga acceso a internet, lento pero seguro.
Después de todo, la falta de internet me permite hacer cosas que de otra manera me hubiera resistido a realizar, he podido atender con más calma a los usuarios, pues no es mucho lo que puedo avanzar en mis demás labores, las tareas seguirán en mi correo, no se irán de ahi aunque pasen dos horas sin que yo las revise. Los reportes en línea también pueden esperar. Al igual que tendrá que esperar la preparación de las materias del siguiente semestre. Afortunadamente, llevo gran parte ganada con el material de años anteriores.
Las clases de maestría fueron todo un éxito. Al menos eso me hicieron creer los profesores que la cursaron... a mi me dejó un saborcito como entre satisfacción y a que lo pude haber hecho mejor, sobre todo en la parte de evaluación. Pero bueno, afortunadamente mi oportunidad para mejorar no se hará esperar mucho, Dios mediante, empiezo nuevamente en septiembre.
jueves, junio 29, 2006
De vuelta por aqui
El sentido del tiempo es totalmente subjetivo... los días pasan, y ya.
Del 11 al 29 hay menos días de los que me han parecido. Definitivamente, hay cimas y baches en la montaña rusa de la vida. Y a Dios Gracias, parece que de nuevo voy para arriba.
El centro de cómputo demanda casi toda mi atención, aunque afortunadamente sólo es por temporadas. Los estudiantes de maestría premian mi esfuerzo "chuleando" una y otra vez las clases y el material que les distribuyo. El amigo de Carelly aprobó su tercera y última oportunidad, por lo que mi fin de semana dando asesorías desde el amanecer hasta el ocaso valió la pena. En fin, es difícil explicar por qué a veces cuando todo pareciera ir viento en popa, una siente que el mundo se le cae encima y lo tiene que sostener de un único punto de apoyo... extraño demasiado el segundo punto de apoyo, ese que surgía con el abrazo espontáneo al caer la tarde, cerca del barandal de un departamentito de la ciudad de la eterna primavera, acompañado de las palabras que inevitablemente me arrancaban una carcajada, sin importar lo cerca que hubieran estado las lágrimas... ¡Cuánto lo extraño!
Hoy por fin recibí el premio material, fruto de mi esfuerzo académico de los últimos dos años. Todavía no se como vaya a festejar, pero algo se me ocurrirá. Aunque el mejor festejó llegará en unas tres semanas más.
Del 11 al 29 hay menos días de los que me han parecido. Definitivamente, hay cimas y baches en la montaña rusa de la vida. Y a Dios Gracias, parece que de nuevo voy para arriba.
El centro de cómputo demanda casi toda mi atención, aunque afortunadamente sólo es por temporadas. Los estudiantes de maestría premian mi esfuerzo "chuleando" una y otra vez las clases y el material que les distribuyo. El amigo de Carelly aprobó su tercera y última oportunidad, por lo que mi fin de semana dando asesorías desde el amanecer hasta el ocaso valió la pena. En fin, es difícil explicar por qué a veces cuando todo pareciera ir viento en popa, una siente que el mundo se le cae encima y lo tiene que sostener de un único punto de apoyo... extraño demasiado el segundo punto de apoyo, ese que surgía con el abrazo espontáneo al caer la tarde, cerca del barandal de un departamentito de la ciudad de la eterna primavera, acompañado de las palabras que inevitablemente me arrancaban una carcajada, sin importar lo cerca que hubieran estado las lágrimas... ¡Cuánto lo extraño!
Hoy por fin recibí el premio material, fruto de mi esfuerzo académico de los últimos dos años. Todavía no se como vaya a festejar, pero algo se me ocurrirá. Aunque el mejor festejó llegará en unas tres semanas más.
domingo, junio 11, 2006
Fin de semana ajetreado
Era viernes por la tarde y yo estaba feliz porque me dieron la buena noticia de que mi promoción fue Aceptada y no subí uno sino ¡DOS niveles! Lo mejor: tenía que llegar a firmar la aceptación de la información, por lo que me podía ir a mi casa desde el viernes.
Llegué a la facultad a tiempo y después de repartir los papeles entre los diferentes destinatarios, el director ya me estaba esperando para la cita acordada. Pocas personas son tan especiales como el Dr. Luis Rodríguez, su sencillez que no se vio afectada ni una pizca cuando empezó a ocupar su puesto actual, esa disposición para ayudar sin importar el tema del que se trate, su buen humor a todas horas, entre otras cosas, hacen que se convierta en una de las personas que más admiro. La plática fue como siempre, agradable y productiva, recibiré el apoyo que se requiere para la publicación del artículo que el Tec de Monterrey no puede pagar, y además pude aprender un poco más de la experiencia que el dr. Luis tiene. Fue una tarde muy bonita.
También fue agradable platicar un rato con Jorge, los viejos tiempos de camadería no volverán pero el cariño y la amistad permanecen. Quizás ya no seamos los mejores amigos, porque las circunstancias han cambiado mucho, pero siempre será un gusto volver a verlo. Sus ojos ahora brillan más con la llegada de su retoño en unos cuantos meses más. Me alegra saber que tendré un sobrinito más, por la hermandad que hay entre nosotros.
Al llegar a casa, mi fin de semana cambió de color. Cuando mis amigos me piden un favor es casi imposible negarse, aunque esto implique haberme pasado el fin de semana encerradita asesorando a Andrés. Recordé en un par de días todo un semestre de mi bachillerato: conjuntos, desigualdades, despeje de ecuaciones, quebrados, operaciones con polinomios... en fin. Espero y confío en que está listo para aprobar esa materia. Dice por ahi una canción que "los amigos de mis amigos son mis amigos", y en este caso no fue la excepción. Es una persona especial y debo admitir que yo también aprendí muchísimo en estos días.
Desafortunadamente, no pude compartir mucho tiempo con mis papás... a veces es difícil coincidir en tiempos y la prisa de mi hermano por regresar a Tizimín no permitió más que una sobremesa rápida tipo "noticiero del medio día". Me reconforta pensar que lo que en realidad importa no es la cantidad sino la calidad.
Ganó México. Aunque era de esperarse, ¡bien por el equipo!
Llegué a la facultad a tiempo y después de repartir los papeles entre los diferentes destinatarios, el director ya me estaba esperando para la cita acordada. Pocas personas son tan especiales como el Dr. Luis Rodríguez, su sencillez que no se vio afectada ni una pizca cuando empezó a ocupar su puesto actual, esa disposición para ayudar sin importar el tema del que se trate, su buen humor a todas horas, entre otras cosas, hacen que se convierta en una de las personas que más admiro. La plática fue como siempre, agradable y productiva, recibiré el apoyo que se requiere para la publicación del artículo que el Tec de Monterrey no puede pagar, y además pude aprender un poco más de la experiencia que el dr. Luis tiene. Fue una tarde muy bonita.
También fue agradable platicar un rato con Jorge, los viejos tiempos de camadería no volverán pero el cariño y la amistad permanecen. Quizás ya no seamos los mejores amigos, porque las circunstancias han cambiado mucho, pero siempre será un gusto volver a verlo. Sus ojos ahora brillan más con la llegada de su retoño en unos cuantos meses más. Me alegra saber que tendré un sobrinito más, por la hermandad que hay entre nosotros.
Al llegar a casa, mi fin de semana cambió de color. Cuando mis amigos me piden un favor es casi imposible negarse, aunque esto implique haberme pasado el fin de semana encerradita asesorando a Andrés. Recordé en un par de días todo un semestre de mi bachillerato: conjuntos, desigualdades, despeje de ecuaciones, quebrados, operaciones con polinomios... en fin. Espero y confío en que está listo para aprobar esa materia. Dice por ahi una canción que "los amigos de mis amigos son mis amigos", y en este caso no fue la excepción. Es una persona especial y debo admitir que yo también aprendí muchísimo en estos días.
Desafortunadamente, no pude compartir mucho tiempo con mis papás... a veces es difícil coincidir en tiempos y la prisa de mi hermano por regresar a Tizimín no permitió más que una sobremesa rápida tipo "noticiero del medio día". Me reconforta pensar que lo que en realidad importa no es la cantidad sino la calidad.
Ganó México. Aunque era de esperarse, ¡bien por el equipo!
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